6 abr 2012

Velatropa: una aldea ultraecológica escondida


Un grupo de estudiantes construyó huertas y organizó sistemas de limpieza colectiva en un predio abandonado de la UBA para concientizar a la sociedad. Actualmente se presentó un proyecto de ley para que el lugar sea declarado Parque Natural.

  

Velatropa, un mundo feliz. Un grupo de jóvenes estudiantes, idealistas y emprendedores, cuida un predio abandonado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en plena Capital Federal. Armó huertas, un refugio de barro, recicla basura, dicta cursos de distintas artes y realiza actividades de limpieza de la ciudad para concientizar a la sociedad.

Sin nada que marque la distancia con el mundo exterior, el mismo camino permite el paso de cualquiera que quiera conocer o dejar sus desechos de basura para que los granjeros se encarguen de enviarlos a donde los reciclan.

Dos aldeanas tejen sentadas en el piso e invitan a visitar el lugar. Se pueden recorrer las dos huertas, conocer el sistema energético solar que armaron y entrar al refugio hecho de adobe, paja y materiales reciclados que son pallets (maderas) y botellas de plástico rellenas con papeles que suplantan al ladrillo, y muchos vidrios rotos que funcionan como ventanales. En el fondo hay una sala de música, lectura y arte. Afuera, hay varias bicicletas comunitarias, aunque “muchas veces se las han robado al igual que ropas y carpas”, recuerda una granjera. Hay un sector exclusivo para fumadores, dos baños secos y una sola canilla con agua corriente. “Una parte del terreno se le quitó al río y se rellenó con basura que luego se tapó con brea, otras partes son las bases de la construcción de hormigón que estaba pensada para el quinto pabellón, pero la idea caducó por falta de presupuesto. A pesar de todo, casi por milagro, hace tres años que crece la huerta”, cuenta una aldeana. 

Una de las granjeras sostiene que ellos promulgan el lema de “las tres R”: “reducir” la cantidad de basura para que no se consuma lo que no se necesite, “reutilizar” todo y, cuando ya no se puede reutilizar más, “reciclar” y transformar en otra cosa.

Además, están en red con otras huertas con las que organizan ferias justas, es decir, intercambio de productos. Para alimentarse, sólo consumen los frutos de sus huertas, que cultivan con los valores de la permacultura, que es una forma de vivir y producir sin dañar a la naturaleza. De esta manera, también se financian con la venta de empanadas de verduras en la facultad.   

En mayo de 2010, el diputado Adrián Camps, del Partido Socialista Auténtico (PSA), integrante del Proyecto Sur, presentó un proyecto de ley para convertir el predio abandonado de Ciudad Universitaria en reserva ecológica. “La idea es prohibir el paso de cazadores de aves o camiones que arrojen basura y deterioren el terreno como ocurrió varias veces”, sostiene una de las granjeras. Y agregó que “el fin es concientizar a la población para que cuide el medio ambiente”. 

                                                                                                VALERIA BIANCIOTTO                                                                                                  

1 comentario:

Veinte Cargas dijo...

Bravo, jóvenes. Muy bueno lo suyo. Mucha suerte.